miércoles, 17 de agosto de 2011

Tocó cambiarlo

Por casualidad me di cuenta que el nombre escogido para el blog esta algo perrateado, y tocó cambiarlo. Y no señores, no es italiano.

La gripa sede a ratos, hoy tocó EPS, lo mismo de siempre. Todo sea por recuperarme rápido. Los ojos arden por la fiebre, y mirar la pantalla del portátil no ayuda mucho. Navegamos mañana.

martes, 16 de agosto de 2011

De extraños menjurjes camufladores

Regresó el carrusel de la gripa entre mi esposa y yo... la tenía camuflada a punta de mezcolanzas tipo malteada de agraz, leche, propóleo, miel y menta, alternando con embadurnadas con vick vaporub, dolex y loratadina, pero hoy se desataron en serio los demonios verde-amarelo de mis bronquios acompañados de fiebre, lo que me impide seguir diciendo que es un "falso positivo".

Sacando cuentas, mañana llegamos a la semana 20, la mital del camino. Ahora ya puede distinguir mi voz, según algún portal especializado que estuve mirando por encima. ¿será que investigo alguito acerca de la PNL prenatal? ¿existirá esa vaina? de no existir desarrollaré la idea y buscaré editorial, a ver si empiezo a construirle activos...

De las otras cuentas mejor reservo los comentarios, no vaya a ser víctima de los Anonymous que andan hackeando al gobierno y todo aquello que se le parezca... basta con decir que la FIFA ayudó a la causa y estrategias de esa índole son las que debo cranear para alcanzar la meta y luego sobrepasarla. Regaré entonces ese jardín para que florezcan las ideas.

Para dormir con la conciencia limpia y la pensadera apagada toca cerrar 2 pdtes que esperan ser finalizados en mi USB. De eso depende, en gran medida, lo que me pueda rendir el día de mañana, uno de los más desafiantes que recuerde de este apacible año.

Plus: la extraña malteada citada arriba funciona, la recomiendo ampliamente en aquellos casos en los que no puedes tomar medicinas del grupo AINES pero te es imprescindible estar presentable y activo...


lunes, 15 de agosto de 2011

¿Cerrando la trilogía?




Hace unos 11 años mal contados dejé de escribir, es decir por ahí a los 21 años.

Uno de mis hobbies más importantes de la pubertad e inicios de la adolescencia había mutado hacia una especie de desahogo manual (no confundir con masturbación), pues mis escritos dejaban el verso atrás y se apoyaron en la prosa al comienzo y en la narrativa después para decodificar los temores y pasiones propios del fin de la adolescencia.

Incluso supuso cambio de seudónimo, pasé a firmar como Zoriat. Antes de eso (unos 5 años más atrás) me gustaba el nombre de Golgotha, místico y sombrío como sus escritos. Ahora, siendo un aldeano digital más, prefiero un seudónimo que resuma mi nombre completo. ¿síntoma de madurez? ¿pérdida de imaginación? JomDig es además el login de 2 de las cuentas de correo que más uso, y me ha identificado en muchísimos foros de opinión en portales de información de noticias, deportes, etc.

Si me las doy de productor de películas taquilleras, este regreso a la escritura vendría a ser como el cierre de una trilogía. La primera entrega, Golgotha, recoge la época más productiva de mi imaginación, plasmada a través de versos muy elaborados, gracias a la voracidad con la que consumía la biblioteca de mi padre y el vastísimo mundo interior que elaboré para refugiarme de un entorno que sentía hostil, mentiroso y mediocre.

La segunda entrega, Zoriat, se libera un poco de la creencia de poder ser leído por otros, dejando a un lado la estética y la fantasía para dar paso a la pasión torpe pero valiente, muchas veces hablando en primera persona y dejando en evidencia vivencias reales, en ocasiones usando la habilidad de Golgotha para escribir cuentos cortos que, incluso, alcanzaron a ser preseleccionados en concursos de portales literarios españoles.

De este tercer "arranque" para escribir, lo único claro es que no escribiré como Golgotha ni mucho menos como Zoriat (ay, ya quisiera yo recuperar los escritos firmados por ellos!), puesto que todo será "tecleado" y de inmediato podrá ser "editado", a diferencia de las 2 anteriores épocas, que exigían más luz y menos pudor.

JomDig ya tiene 7 años de ser ingeniero industrial, 15 meses de casado y 19 semanas de saber que viene su primogénito en camino. Tienes tantas responsabilidades ahora que necesita nuevamente escribir para tomarse un respiro que le permita entender a que horas pasó todo eso y, estás vez sí, dejar registro para la posteridad.